Si tu hijo pequeño hace la letra bonita estás de suerte

Por qué es mejor si hace la letra bonita

Si tu hijo pequeño hace la letra bonita estás de suerte, ¿quieres saber por qué?

Los niños que están en edad de aprender a escribir y redactar textos se pasan horas y horas antes no dan por buena una letra.

Un niño que disfruta durante el proceso de creación de una letra es un niño que fácilmente recuerda cómo es el dibujo que hay que hacer para conseguir la letra que desea.

Por eso mismo las letras bonitas no aparecen porque sí, detrás de ellas hay la unión de muchas habilidades bien entrenadas y que el niño sabe manejar a la perfección.

A la hora de escribir, el niño pone en marcha distintos mecanismos de escritura que van desde habilidades motoras hasta la comprensión lectora.

Te explico todo lo que esconde una la letra bonita y por qué es importante cuando el niño aun está aprendiendo a escribir.

Buen dominio de la muñeca y los dedos

Si tu hijo hace la letra bonita es porque sabe controlar bien el movimiento de sus manos.

Notarás que, para aprender a escribir las letras, tu hijo necesita dominar bien:

El  agarre del lápiz con los dedos.
La presión que se ejerce con la muñeca entre el lápiz y el papel.
La coordinación que hay entre la vista, la muñeca y el lápiz.

Para conseguir un buen dominio de la muñeca y los dedos va muy bien practicar el dibujo.

Y  aunque en ambas actividades (escribir o dibujar) se usa papel y lápiz, hay muchos niños a los que no les gusta nada escribir y en cambio les encanta hacer dibujos.

Esto es debido a que el dibujo siempre puede ser libre, todo lo contrario a lo que ocurre con las letras.

Detrás de una letra bonita hay un niño que se fija en los detalles y les da importancia.

Un niño puede dibujar una casa y dejarse partes importantes como el tejado o las ventanas, que seguirá siendo una casa, pero en cambio si se deja una parte de una letra nunca será la letra que dice ser.

Conocimiento del espacio en soporte plano

Hacer una letra bonita implica tener claro cuáles son las proporciones de las que dispongo y saber combinar curvas y rayas.

Las letras bonitas tienen su espacio bien distribuido sobre el papel y no se chocan.

Este espacio les da frescura y permite colocar los detalles que las hace únicas sin forzar.

Si diéramos vida a las letras y les preguntásemos cómo se sienten más cómodas, seguramente ganarían por goleada las que son más redondas y que ocupan más espacio en el papel.

Una “ñ” bien peinada, una “s” que muestra sus curvas sin complejos o una “t” que expande sus brazos si chocar con nadie estarán mucho más cómodas que si no fuera así.

Mayor confianza en sí mismo

Un niño que sabe hacer buena letra empieza sus redacciones sin complejos y pone en marcha su imaginación sin pensar en si van a reñirle porque no se entiende nada.

Porque, aunque no queramos, todos priorizamos la estética de la letra y, de hecho, nos molesta no entender qué es lo que hay escrito en un papel.

Ante una cola de niños que han hecho una redacción y quieren que alguien la lea en voz alta, el niño que sabe que su letra es bonita no duda en que el maestro se la va a leer del tirón.

No ocurre lo mismo cuando falta claridad en el trazo de la letra.

Si la palabra no se entiende, el niño deberá traducir y a nadie le gusta tener que repetir algo porque no se ha entendido bien a la primera.

Es más, si la letra se hace difícil de leer es muy posible que el propio niño no sepa qué ha escrito y ello conlleve una llamada de atención por parte del adulto.

Con todo esto, ten presente que lo que hace ganar o perder confianza en sí mismo no es si la letra es fea o bonita, sino las experiencias que se van repitiendo alrededor del niño con sus letras.

Si tu hijo pequeño hace la letra bonita estás de suerte

Muy cierto es que lo que importa al final es la calidad del mensaje y no su envoltorio.

Por eso hablo de el niño pequeño que hace la letra bonita antes de empezar a redactar textos. 

Hacer la letra bonita no lo es todo, pero sí que ayuda, y mucho, a tener un buen comienzo en el mundo de la escritura.

Un niño que se divierte haciendo letras es un niño que ya empieza a disfrutar de la escritura antes de empezar a redactar.

Y eso solamente se traduce en una gran ventaja.

Y tú, ¿qué opinas?

¿Te ha chocado lo que has leído?

Si te han entrado ganas de empezar a entrenar la caligrafía te recomiendo que empieces por el dibujo. Te enlazo por aquí ideas para pintar al aire libre que ofrece Clara, de Tierra en las manos.

También te puede interesar leer sobre qué letras enseñarle primero. Aquí tienes el enlace directo 🙂

Un abrazo,

Cristina.

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