libro sin letras

Libros sin letras, ¿qué nos aportan?

Cuando las ilustraciones hablan por sí solas es cuando mejor podemos aprovechar el potencial que nos ofrecen los libros infantiles.

Hoy en día podemos encontrar una cantidad enorme de libros infantiles en las librerías y en las bibliotecas.

Habrás visto alguna vez que hay algunos que no tienen letra, pero que aun así cuentan una historia.

Se trata de un tipo de libros (son editados en formato libro-álbum) poco frecuentes, pero que son para mí auténticas joyas.

Este tipo de libros nos permiten contar una historia usando nuestras propias palabras y expresiones, por eso es fácil que este tipo de cuentos gusten más a los niños.

Mira qué ocurre cuando las letras desaparecen del cuento:

  • La historia puede ser distinta cada vez.
  • Desaparecen los tiempos establecidos por cada página, ya que no hay nada que indique cuándo es momento de pasar a la siguiente hoja.
  • Se establece un diálogo constante entre vosotros porque tú vas a buscar más a menudo la mirada de tu hijo conforme te está siguiendo el hilo.
  • Los niños tienen más oportunidades de interrumpir con preguntas o comentarios, por lo que pueden participar activamente y se sienten más protagonistas de la historia.
  • La información que contienen las ilustraciones se recibe mucho mejor, puesto que tú y tu hijo podéis mirar en todo momento hacia la misma dirección.

        Si hubiese letras es fácil que tu hijo combine dibujo y letras, mientras que tú solo mires la letra (no váis en la misma dirección y eso confunde).

Todas estas ventajas que ofrecen los libros sin letras (libros con imágenes que cuentan historias) hacen que la hora del cuento sea de más calidad.

Podría seguir con más ventajas, pero me paro aquí porque no quiero que ahora pienses que los libros que sí tienen letra no son tan buenos como creías.

Sí lo son, pero es importante que tengas en cuenta que en realidad no necesitas las letras para disfrutar de la hora del cuento. Y más aún si tu hijo aún no ha empezado a aprender a leer.

Como ves soy una gran defensora de los libros que no tienen letra, los recomiendo para cualquier edad, pero son especialmente interesantes si tu hijo está en la franja de 0-3 años.

Ahora que has leído todas estas ventajas quizás te animas y quieres probar de contar un cuento sin letras.

Si es así, te recomiendo que leas también esta entrada donde hablo sobre Ayayay, uno de mis libros sin letras favoritos.

Te paso también algunos enlaces de diferentes libros sin letra para que veas más ejemplos como «Ayayay».

Un abrazo,

Cristina.

Comments

  1. Laia

    Hasta ahora no me había parado a pensar los beneficios que aporta un álbum sin texto respecto a un álbum ilustrado convencional. Es una disertación muy interesante y no puedo estar más de acuerdo pues nos servimos de la imagen para comunicar. Está demostrado que la interpretación que uno hace de una misma imagen varía respecto a otra persona. En esta interpretación (lo que creemos que vemos) intervienen varios factores como la percepción y el bagaje cultural.
    Creo que se produce magia cuando el campo de experiencias entre ilustrador y lector ya no sólo es compartido sino cuando el lector aporta algún detalle que a priori no estaba contemplado por el ilustrador. En eso también consiste el arte, ¿no? En establecer un diálogo con el artista a partir de su obra y cómo ésta gana en discurso, en ampliar el campo de significados.

    1. Qué bonito eso que comentas del diálogo que se establece entre la obra del artista y el lector 🙂

      Es tal cual lo que dices. Creo que choca bastante hablar de diálogo si no hay letras, pero así es. De ahí que podamos escuchar historias a través de las ilustraciones que narran.

      Un abrazo!

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