Cómo cortarle las uñas a un niño

3 técnicas para cortarle las uñas a un niño de forma amable

Cortar las uñas puede convertirse en una auténtica pesadilla cuando tenemos niños revoltosos que se mueven constantemente aún estando dormidos. 

Si este es tu caso estarás de acuerdo conmigo con que algo tan sencillo se puede complicar muchísimo. 

En mi caso, me encuentro con que vamos pasando por distintas etapas y hay veces en que es muy fácil cortar las uñas (pies y manos) y otras que parece misión imposible. 

Vamos a temporadas. 

Y con cada etapa hemos ido incorporando nuevas estrategias para conseguir cortar las uñas sin llanto ni enfados. 

Así que te las cuento por aquí para que pruebes 🙂

Cómo cortamos las uñas

Si no es que me veo muy apurada, siempre elijo cortarlas enseñándole lo que vamos a hacer. 

Como la prioridad aquí es conseguir cortar uñas de una forma amable, cada uña cortada será un pequeño gran logro y priorizaremos el buen rollo con el niño.

Por esta razón lo más probable es que no cortes todas las uñas de una sola vez e incluso en un solo día

El proceso es bastante más lento pero considero que merece mucho la pena la dedicación que le des, pues lo que aprenda con las tijeras será aplicable para otras situaciones; desde el uso del cuchillo hasta atarse los cordones.

Primer paso para cortarle las uñas a un niño

Este paso lo recomiendo independientemente de la edad que tenga el niño. 

Lo primero que yo hago es presentarle las tijeras. Y en la medida de lo posible dejo que las manipule. 

Las tijeras van a ser las responsables de producir esa sensación extraña en los dedos
, tan sensibles y tiernos, y qué menos que presentárselas a tu hijo. 

La presentación es toda una fase de exploración y merece su tiempo. 

Antes de hacerla es bueno que tengas claro cuáles van a ser los límites que vas a poner, así como sus normas, que se las vas a ir diciendo y repitiendo a medida que lo necesites.

Nuestras normas para presentar las tijeras son:

1. Se cogen por el mango. 
2. Tenemos que estar quietos (puede estar de pie o sentado, pero no puede andar con ellas).
3. Siempre deben apuntar hacia fuera. 

Estas normas las va a romper, tenlo por seguro, pero es importante que tú las tengas claras y busques siempre corregirle enseguida que las rompa para que las aprenda bien.

De igual forma, tú le vas a poner un límite (por ejemplo las puede coger pero no usar), pero hasta que el niño no pueda hacer lo mismo que haces tú con ellas no va a parar de buscar la forma de imitarte.

Y poco a poco vas a ir ampliando todo lo que puede hacer con ellas hasta que ya las use de verdad, igual que tú.

El límite lo puedes ir modificando pero la norma no hasta que no estés segura de que tiene un buen control sobre ellas.

Segundo paso para cortarle las uñas a un niño

Pídele que te devuelva las tijeras para empezar a cortar. 

Ahora aplicarás una de las técnicas que te digo por aquí (o varias si lo necesitas -no uses muchas de una misma vez!!-) y, lo más importante, las tijeras irán de mano en mano. 

Es decir que unas veces las tendrás tú para cortar y otras veces las tendrá él o ella. 

Técnica del «quieto» para cortar uñas 

Esta la he hecho cuando mi hijo era muy chico, con unos 4 meses. 

Aunque es buena también para mayores que no la han practicado antes.

Se trata de contrastar mucho el «quieto» con el «muévete».

A modo de juego y con las tijeras preparadas (pero sin que el niño las vea), le invitarás a que mueva mucho UNA de las manos -la misma a la que le vas a cortar las uñas-. 

Para ello podéis chocarla, mover los dedos y las muñecas rápido. Mientras lo haga tú le dices algo así como «mueve mueve mueve mueve» y luego le dices de golpe «quieta» (a la mano) y te ayudas con un gesto. Entonces, cuando consiga parar de moverse, le cogerás la mano y cortarás las uñas mientras pueda mantenerse así

Para alargar el tiempo que se mantiene quieto/a le dirás, «muy bien quieto» e irás repitiéndolo tantas veces como necesites.

A la que empiece a moverse un poco pararás, retirarás las tijeras y le pedirás que se mueva otra vez, de igual forma como al principio habíais hecho.

Para practicar esto con un bebé que todavía no tiene buen control de sus movimientos lo que harás es moverle tú la mano suavemente

Ahí lo tienes fácil con el «quieto» porque eres tú quien le mueves la mano y controla sus movimientos. Así que cuando pares y digas «quieto», el bebé se quedará quieto. Esto será así especialmente al principio de todo, cuando aún no conozca este nuevo juego.

Aprovecha su sorpresa para cortarle las uñas mientras se está quieto y no olvides decirle con palabras «quieto, muy bien quieto». 

Luego, para remarcar el contraste mueve – quieto le mueves la mano e incluso puedes moverle el cuerpo y hacerle pedorretas para que se mueva más aún, mientras le dices «¡mueve mueve!»

Técnica de «la cuenta atrás» para cortar las uñas

Esta técnica te puede ir muy bien si te cuesta cortarle las uñas porque se pone muy nervioso cuando lo haces.

Aquí lo que vas a hacer va a ser avisarle, de igual forma, de que le vas a cortar la uñas.

La cuenta atrás tiene sentido mientras tu hijo/a te escucha.

Lee bien cómo funciona esta técnica antes de decidir si usarla o no.

Le cogerás la mano suavemente y procurando que sea cuando tu hijo/a esté más relajado.

Y entonces mantendrás su mano quieta y en la posición para cortarle las uñas.

Así empezarás a contar desde 5 hacia atrás, buscando que durante esta cuenta atrás la mano de tu hijo esté quieta.

En esta cuenta atrás harás intención de cortar uña, y cortarás o no en función de cómo esté tu hijo/a de tenso.

Cuando llegues al 0, para en seco lo que estabas haciendo y suéltale la mano.

Es importante que calcules bien, que no se quede una uña a medio cortar, porque cuando llegues al 0 volverás a empezar solo si el niño está preparado para repetir la experiencia.

Es decir, que será tu hijo/a quien te dará el permiso para coger las tijeras de nuevo o no.

Como ves es posible que la primera vez que hagas esto no consigas cortar ni una uña.

Pero es importante que lo respetes, pues es lo que te permitirá cortarlas sin llanto (y con todo el orgullo) en otra ocasión.

Este tiempo que le das a tu hijo, mientras cuentas hacia atrás, sirve para digerir todo lo que le está pasando por la cabeza.

Necesitas que en esta cuenta atrás se dé cuenta que todo va bien, que no hay dolor y hasta que puede ser algo divertido.

Por eso es importante que cuentes solamente mientras el niño/a esté suficientemente relajado como para darse cuenta de lo que estás haciendo.

Si crees que de 5 hacia atrás es demasiado, puedes hacerlo desde el 3. Lo importante es que respetes el hecho de llegar hasta el 0.

Técnica de «desaparecer» para cortar las uñas

Esta es la última técnica para cortar uñas que probamos y fue divertido, así que aunque tengamos poca práctica la incluyo también 🙂

Se trata de jugar con los trocitos de uña que vayan «desapareciendo».

Lo suyo es que antes de empezar a cortarlas os dediquéis un rato a explorar otras uñas y pezuñas.

Coge un cuento y busca las uñas y pezuñas de los animales. Habla sobre ellas, de lo largas que son y de cómo todos los animales tienen uñas que se cortan.

Compara sus uñas y las vuestras y entonces explícale que aunque se cortan, siempre vuelven a crecer. Y eso les pasa a todos los animales, sin excepción.

Buscad atentamente las uñas porque veréis cómo algunas se ven de lejos (como pasa con los dinosaurios) y otras cuesta más o incluso no se ven pero siempre están.

Piensa lo alucinante que es descubrir que una parte de tu cuerpo se regenera y crece constantemente y explícaselo como si le estuvieras contando un secreto.

Entonces dejad aparte los libros y centraos (ahora sí) en sus dedos.

Invítale a cortar una uña y pídele que elija cuál es la que quiere cortar. Es fácil que le sea más agradable con unos dedos que con otros.

Si te dice que no quiere que le cortes las uñas, como siempre, respeta su decisión. En este caso le puedes pedir que te avise cuando esté preparado.

Y si te deja, corta la uña y recrearos en la experiencia.

Deja que la uña salte cuando la cortes y que tu hijo/a vea lo lejos que se va. Buscad la uña, escondedla, exploradla… diviértete con ello e intenta que no sea una tarea mecánica.Cambiar la forma de cortar las uñas a tu hijo te ayudará a transformar vuestro día a día, y si bien es cierto que no todos los días tenemos tiempo para dedicarnos a ello, dedicar 15 minutos a las uñas de vez en cuando os beneficiará seguro.

Nota importante: ten en cuenta siempre cómo te sientes a la hora de dejar las tijeras. 

Arriésgate hasta donde tengas claro que lo vas a tener controlado y vas a poder reaccionar. 

Siempre hay que darle un voto de confianza al niño, pero tú debes tener confianza en lo que haces. 

Si tu sensación de seguridad tambalea reduce el riesgo o retira las tijeras aunque te quedes a medias.

Espero que te sirva 🙂

Un abrazo,

Cristina.

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